La obra explora la vida de Helen Martins, una escultora sudafricana que se convirtió en un símbolo de resistencia y libertad durante el apartheid, y que se rebeló contra todos los estamentos de su época. Un ser que persigue el deseo, la luz de la inspiración que no corresponde a ninguna edad ni a ninguna generación. Alguien que prefiere las preguntas a las certezas, que valora su libertad y su autonomía enfrentando a su tiempo y al mundo que la rodea.