Una comedia negra con tintes almodovarianos, salpicada de retazos de nostalgia y de folklore. Nos habla, desde el humor, de las tradiciones y las raíces. De quien necesita de una identidad a la que aferrarse. De sensaciones y olores. De taparse del frío con la faldilla del brasero. De asar el chorizo con huevos al fuego de la lumbre. Un retrato costumbrista que trata de homenajear a una generación de mujeres que sostenían las economías domésticas y se veían sometidas a las normas sociales tradicionales.