“Donde mueren las palabras” cuenta la historia de cuatro amigos de la infancia que deciden abandonar su ciudad natal para trasladarse juntos a Madrid en busca de sus sueños. Pero pronto, las mentiras, los secretos, las envidias y los celos pondrán a prueba esa amistad que parecía indestructible. Y descubrirán que la vida no es tan maravillosa como nos la venden. Ni, quizá, tan larga.
Donde mueren las palabras habla de ser uno mismo, sin miedos ni complejos. Poder expresar quien eres, a quien amas o cual es tu orientación sexual con normalidad y sin temor a la burla, al comentario hiriente. Al rechazo. A la soledad. De aprender no sólo a gestionar las emociones, sino a expresarlas. Del poder redentor, sanador, de un abrazo.