Nuru no es una hormiga como las demás. Le cuesta seguir el ritmo imparable del hormiguero: cuando todo el mundo corre, ella se detiene, se pierde entre pensamientos y se distrae con aquello que para las demás pasa inadvertido.
Mientras unas hormigas construyen túneles, otras luchan o recolectan alimento. Nuru observa, imagina, se despista.
El viaje de Nuru nos invita a mirar el mundo desde otra sensibilidad, celebrando la diferencia, la curiosidad y la capacidad de encontrar un camino propio.