Un escritor en crisis, las musas le han abandonado y la inspiración de antaño ha dejado de visitarle. La desesperación y la angustia son sus constantes compañeras de viaje.
Los fantasmas que sólo habitan en su mente no se apartan de su lado. La locura comienza a merodear a su alrededor, ¿qué es realidad y qué ficción?, no es capaz de responder a esa pregunta tan elemental.
Él se ha transformado en sus personajes y sus personajes ahora son él. Ya no se sabe quien gobierna el barco.