La Biblioteca Encantada tiene un genio encargado de protegerla: el disparatado Don Vincencio. ¡Menos mal! porque la aspirante a bibliotecaria, Adela, sabe mucho de clasificaciones, pero no tiene ni idea de la magia de los libros.
Gracias a los murciélagos de las vocales, a la voraz lectora la ratona Ramona y al público asistente, Adela conseguirá descubrir la magia de la lectura y entrar en el mundo de la poesía.
Ideal para toda la familia.